Páginas vistas en total

domingo, 1 de marzo de 2009

Despierta

¡Despierta!
no es hora de dormir,
hay que salir de ese dulce sueño
al cual estamos condenados,
la eternidad
no es para los hombres,
somos solo niños
que aspiramos a ser
hombres,
a morir.

Vivir es el camino
indicado
para alcanzar la
mayoría de edad,
lloramos cuan bebes
abandonados en el desierto,
nuestro padre y nuestra madre
son las actores
primarios
de nuestra novela,
ellos deciden
en que lado del
desierto
abandonan nuestros cuerpos
frágiles,
para que las aves carroñeras
o los rumiantes nos
descuarticen,
pocos sobrevivimos,
los que alcanzamos a salir
construimos nuevas ciudades,
hacemos que la arena
se vuelva
productiva,
al final
somos también
los verdugos
y también somos padres y madres,
para al fin,
crecer
y dejar ser niño,
morir
alcanzando la adultez.

No hay comentarios: