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sábado, 10 de noviembre de 2012

Tres poemas.


Hombre solitario.
Soy un hombre solitario
juego con las palabras
le robo el brillo a las noches
un beso en tu boca con mi lengua de serpiente

hay tanto que esconder
a los humanos les dolía el futuro
el pasado fue una mala
película comercial de Hollywood

no existió la distinción de sexos
fuimos Mahoma, María, Hitler y Ana Frank
el cuerpo de una iglesia decadente
el vino añejo
los últimos personajes de un auto sacramental

no quedó nada
el mundo se ha consumado
la guerra se lo tragó de un bocado
no lo masticó
quedé vivo para dar testimonio
y decir
con descaro
que soy el último hombre
un hombre solitario.

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Dádiva entre dos desconocidos.
Húmedos aun, sin conocernos, sin saber nuestros nombres, probando el aliento del otro, vagabundeando por las pieles, gimiendo, mordiendo, sudando, nos hemos enredado con las lenguas, los labios, las manos, los huesos y las emociones.

¿Necesitamos de las palabras para comprender lo que deseamos?
No hay un “adiós” que decir porque el “hola” nunca existió.

Calmamos voracidades, nos crucificamos; respiraciones entrecortadas, buscamos la cura en el eterno sexo, el que es mal llamado pecado, ese será el castigo de los humanos.
Llegamos,  luego nos encontramos abrazados a ese otro cuerpo, apenas descubierto, extraño para el tacto; ella mira mis ojos, dice su nombre, sonríe, yo, también sonriente, apenas le contesto con un “hola”.
Y, ahora sí, merecemos un “adiós”.



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Gentes  ciudad.
Callejones solitarios
Tardes llorosas
Apartamentos vacíos
Ciudades vendidas

Gentes inconformes
Gritos desesperanzadores
Cantos arrítmicos
Espíritus negligentes

Rostros felices
Metrópoli decadente
Pragmática pobre
Humanos irracionales

Lúgubre
Ciudad
Enmascarada
Ausente
Frívola
Febril
Olvidada.
                                                   


2 comentarios:

Humberto Dib dijo...

Muchos suben links en facebook, pero casi nadie se toma un tiempo para ver de qué se trata. Trato de no seguir esa mala costumbre, caer en esa indiferencia, por eso vine hasta aquí, para ver qué hacías. Me gustó, leí varias entradas para tener una verdadera dimensión, pues la poesía no es lo que más me atrae, aunque me doy cuenta cuando está bien hecha. Los textos cortos son muy buenos, me alegra de haber pasado. Con tu permiso, me quedo como seguidor.
Un abrazo.
HD

Anónimo dijo...

Nobles poemas para el que niega ser poeta. Pero andas por el camino de reinventar las cosas aunque también lo niegues. En definitiva ejemplo de negación de ser, de la cerveza etc, etc.