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jueves, 10 de diciembre de 2009

¡No vuelvas!


“No vuelvas sin razón, no vuelvas,
yo estaré a un millón de años luz de casa”.
Soda Stereo.

Para VR.

¡No vuelvas!
No retomes los pasos,
las ciénagas del
olvido se han posesionado
del lugar.

Voy a enmudecer,
las palabras
sobran,
ya no hay poemas
que escribir
sobre tu
piel
los he guardado
en otros cuerpos,
otras pieles.

No me interesan
tus quejidos, ni tus
suplicas
que escupen
fuegos extravagantes
llenos de odios,
de insatisfacciones
sentimentaloides.
Me repugnas,
me repugno.

¡No vuelvas!
Hay un solo
de guitarra
que me induce
a gritarte
en tus oídos
sordos
lo insoportable
que llegas a ser
cuando
el alba toca
mis
ojos aun
abiertos.

Por ello
y por mas piel
que no me permitiste
descubrir
grito
a los cuatro vientos:
¡No vuelvas!
Pues me he marchado
por los caminos
que las ciénagas
del olvido
borraron.

10.12.2009.

Tengo una tristeza súbita.


Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma,
rompe con mis momentos de
quietud,
quiero decir,
me embarga.

Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma,
trasmuta mis
pensamientos,
los aniquila
solo por
existir.

Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma,
altercado con la duda
de la vida.

Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma,
la cebada no
puede calmar.

Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma,
es posible
el hoy
sin el hoy.

Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma,
la angustia
representa lo
oscuro del camino.

Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma
que les juro
los libros no logran descifrar.

Tengo una tristeza
súbita allá,
guardada en el alma,
la cual me
hace
pensar en
dejarlo todo,
escapar,
escapar.